¿Por qué hacemos regalos?

Pese a que en la prehistoria se datan las primeras redes comerciales de intercambio de productos y objetos (herramientas, frutos, bisutería), lo que imperaba en esas transacciones era el trueque, lo que nos impide saber de un modo fiable si en los años finales del neolítico nuestros antepasados se entregaban unos a otros presentes por el simple placer de hacerlo.

Los primeros ejemplos documentados de regalos propiamente dichos podemos encontrarlos en civilizaciones antiguas cultural, política y socialmente evolucionadas. Es el ejemplo de Grecia. La Odisea de Homero recoge pasajes en los que Ulises es agasajado con metales preciosos y joyas lo suficientemente abundantes como para hacer rico a su hijo Telémaco y a varias generaciones más.

En Roma se mantuvo la costumbre de hacerse regalos entre los parientes, como símbolo de estatus.

Obviamente, el ejemplo mejor documentado de presentes entregados sin ninguna clase de contrapartida se encuentra en la Biblia, cuando los magos de Oriente entregan al niño Jesús oro(símbolo de realeza), incienso, símbolo de divinidad, y mirra, signo de humanidad (¿estaremos, pues, ante los primeros regalos personalizados de la historia?).

Ahora hay gran cantidad de ocasiones para hacer regalos corporativos, de celebración, regalos personalizados o de aniversario. Las opciones para sorprender a nuestras personas especiales son diversas, los motivos son infinitos cuando se trata de regalar y sorprender a los que más queremos. Lo importante es que lo hagas de corazón!